Los Planetas – Super 8 (1994)

Con dos días de retraso Maullidos y Ladridos se incorpora a la serie de tributos, reportajes, sesiones y cualquier otro tipo de manifestación artística que rinden pleitesía durante estos días al grupo granadino Los Planetas en la celebración del décimo quinto aniversario de la publicación de su primer disco, “Super 8“. Para muchos estamos ante una de las obras cumbre de la música popular española tras el decaimiento de ese ente extraño llamado “La Movida“; para otros muchos no es más que otro disco infumable de unos jóvenes ruidosos a los que apenas se les entiende lo que cantan.

El disco debut de Los Planetas se empieza a gestar en febrero de 1994 en los estudios Sonoland de Madrid tras el arrollador éxito del que fuera primer EP de la banda “Medusa“, producido por Antonio Arias (091 y Lagartija Nick) que incluía canciones como “Mi hermana pequeña” y “La caja del diablo” que pronto fueron encumbradas al Olimpo indie entre los informadores musicales del país. Para este gran paso, la grabación de su primer albúm, Los Planetas se hacen acompañar por Fino Oyarte (Los Enemigos y Clovis) a la producción y masterización de los 10 cortes que conforman “Super 8“, mientras que el diseño gráfico será encargado a Javier Aramburu (La Buena Vida, Family, Los Planetas).

Este disco ve la luz en un momento convulso para el indie español. Surfín’ Bichos deciden separarse ese mismo año, el surrealismo de El Niño Gusano, el nacimiento de Mercromia, la apoteosis del Xixón Sound con Paco Loco de escudero, la aparición de Sexy Sadie, el Donosti Sound desde Las Aventuras de Kirlian a La Buena Vida,… Pero hasta ese momento nada ni nadie había conseguido impulsar el fenómeno indie como lo haría “Super 8“. No se trata de una gran revolución comercial, el primer disco de Los Planetas apenas vende diez mil copias antes de su reedición en 1995 junto al EP “Nuevas sensaciones“. Pero sí genera un cambio, una nueva concepción del plantemiento musical en España y abre nuevas sendas todavía no exploradas.

Los Planetas editan este disco bajo el subsello RCA, perteneciente a BMG Ariola (ahora Sony), beneficiándose así del poder e influencia de una major. Este factor no puede ni debe quitarle mérito artístico a los granadinos. Los Planetas tuvieron una excelente promoción, llegaron a sonar en radiofórmulas, contaron con el beneplácito y apoyo incondicional de toda la prensa especializada que los apadrinarían como si de sus propios hijos se tratasen. Ningún otro grupo dentro del pop español tuvo nunca ese tratamiento tanto por parte de la industria como de los medios. Y tras todo esto se esconde su música.

Canciones pop sencillas ocultas tras un manto de distorsión eléctrica con un lirismo desigual y complicado para no iniciados. Hay quien ve en Los Planetas uno de los primeros grupos engendrados bajo los influjos del noise y del shoegaze que cantaron en español, otros instan a no olvidar la figura de Ian Curtis. Pequeñas murallas sónicas llenas de dolor, incomprensión, desazón, un eterno sentimiento de pérdida y algún atisbo de esperanza, pequeñas sonrisas viajeras.

De viaje” inicia esta aventura musical de la mejor forma posible. Es absolutamente redonda esta canción: factura pop, distorsión, una de las letras más optimistas de Jota. Himno generacional, mito entre los mitos. Aún sin rozar la ñoñería posee ese sentimiento de inocencia transformada en potencia inusitada escondida entre los desarrollos instrumentales del tercio final de la canción. Continúa la senda “Qué puedo hacer“, segundo single de “Super 8” y primer vídeo del grupo, en un descorazonador ejercicio de power-pop. Otro himno, otro acierto demoledor. La llegada de “Si está bien” nos hace bajar el pie del acelerador e inmmiscuirnos en la intimidad distorsionada de una atmósfera cegada por el dolor incomprendido [“Y si todo va tan bien, si todo va tan bien, ¿por qúe este dolor que siento?.Y si todo va tan bien, si todo va tan bien, ¿por qúe este dolor que siento?“].

A raíz de “10.000” nos empezamos a enfrentar al Jota más críptico de todo el album. Si bien hasta ahora la explicación de sus canciones había sido fácil, ahora se antoja con un cierto grado de complicación. La densidad de las guitarras sumergen y casi pierden la voz de Jota en una oscura maraña dónde aposentar pensamientos atormentados y bajas pasiones. “Jesús” es otra extraña composición de contenido desigual o mal interpretado. ¿Realmente habla Jota de religión? ¿Qué se esconde tras Jesús? Junto a “La caja del diablo” es una de los temas más ruidosos y guitarreros de “Super 8“.

Otro cambio de tercio hacia un pequeño remanso de tranquilidad durante la ejecución de “Estos últimos días” en los que, ya directamente, Jota se difumina entre guitarras oníricas y exquisitos devaneos rítmicos ascendentes que nos conducen a “Brggitte“. La elección de esta canción como primer single del album bien puede ser un misterio o bien un gusto por el riesgo inusitado. Otra canción de desamor, pero quizás con menor pegada que los dos cortes que inician este disco. Yo apuesto por el riesgo, una demostración de talento más allá de la composición de grandes himnos, una declaración de intenciones: “Hola, somos Los Planetas y queremos sonar así”.

Al avanzar por los surcos de este disco la oscuridad se va adheriendo a las letras de Jota. Cada vez resulta más complicado descifrar sus metáforas generando así sensaciones encontradas entre aquel que necesita conocer la significación de lo expresado y ese otro que puede deconstruir lo expresado para así alcanzar una nueva significación. “Rey Sombra” deja paso a un claro y reconocido homenaje a Joy Division, “Desorden“, sólo hay que prestar atención a sus primeros 20 segundos, cerrar los ojos e imaginar a un desdichado Ian Curtis a punto de sucumbir ante otro lamento en forma de canción.

Y llegamos a la décima y última canción: “La caja del diablo“. Su asimilación es bastante ardúa, no en vano son 9 minutos de intensa composición, delirios, distorsión y una de las letras más brillantes a mi gusto. Sin duda estamos ante una de las mejores canciones escritas nunca por Los Planetas. Sonic Youth, The Velvet Underground, My Bloody Valentine,… un demoledor desarrollo rítmico que en directo alcanza cimas orgásmicas [sobretodo tras la incorporación de Eric (Lagartija Nick) a la batería] hasta desembocar en el más angustioso de los caos sonoros. Una auténtica delicia para cerrar un disco redondo.

Todo cuanto se diga en referencia a este disco siempre será escaso y más si tengo que ser yo quien lo haga. Un disco casi perfecto compuesto en el momento adecuado, un disco que impulsa y abandera el crecimiento de nuevas bandas y sonidos en el panorama español, un disco que abre las músicas más alternativas al mercado y a la industria comercial. Un clásico del pop que estos días cumple quince años y que se sigue conservando igual de fresco, cotidiano y esencial.

www.losplanetas.es
www.myspace.com/losplanetas

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